De la creatividad e imaginación del ingeniero egipcio, Mahmoud al Komy, nace un robot capaz de aportar la ayuda que se amerita a la hora de hacer frente al nuevo coronavirus, la  pandemia de siglo siglo XXI.

Cira V 02, es el nombre de este novedoso  androide que es capaz de medir la temperatura de las personas hasta 5 metros de distancias, y además puede tomar muestras para ser evaluadas por PCR en la nariz y la boca de los pacientes.

Sin embargo, Cira ha ido evolucionando con el pasar del tiempo, por lo que en un momento, la misma  podrá tener nuevas funciones especializadas para hacerle frente a la enfermedad con mayor eficacia.

«Desde el principio de la enfermedad, quise hacer una solución integrada para el coronavirus desde mi experiencia en mecatrónica e ingeniería robótica. Quise ayudar a la gente, este robot fue hecho para toda la humanidad»

Al Komi desea que este androide pueda expandirse en diversas ramas comerciales e industrias como cafetines, aeropuertos, hospitales entre otras, la finalidad, alertar la presencia de personas con sintomatología de enfermedades.

Cira nace  en abril en un laboratorio de una academia en la que Al Komy enseña programación y robótica para niños y jóvenes de edades comprendidas de  6 a 18 años en la ciudad de Tanta, al norte de El Cairo, por lo que hy en día es una versión mejorada de si misma.

Mahmoud al Komy ingeniero desarrollador de Cira Foto : Globaltimes.com

La estructura de la robot, que funciona a base de inteligencia artificial y el internet de las cosas, fue impresa por tecnología 3D con un equipo construido por el propio ingeniero de 26 años.

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A continuación te presentamos los detalles técnicos expuestos por Al Komy en una entrevista concedida a la agencia EFE.


Actualmente, cada función requiere una pequeña adaptación técnica en la robot antes de cambiar a la siguiente acción.

Cuando está en modo detección de mascarilla y una persona se le pone delante, Cira reconoce enseguida si el humano lleva protección o no, y, de no ser así, le pide en árabe que se la ponga, para luego abrir la barrera que lleva incorporada a la izquierda y dejar pasar al cliente.

Si uno desea tomarse la fiebre, deberá colocarse en pie ante la robot para someterse a la cámara térmica que lleva colocada en el hombro. Cira es bastante escandalosa, si el individuo da más de lo normal, hará sonar una alarma a todo trapo.

«Le lleva 200 milisegundos tomar la temperatura», dice Al Komy.

En su función de servir en cafeterías, la humanoide puede ser controlada desde cualquier teléfono móvil o ordenador. Con sólo introducir su IP en el buscador, se la puede manejar con unos simples botones de dirección.

Además, con un bastoncillo adherido a una pequeña extremidad, toma muestras para el PCR de nariz y boca, a las que se acerca lentamente para evitar dañar al posible contagiado.

Para su creador, la misión más novedosa es la extracción de sangre, para lo que Cira se mueve de nuevo poco a poco, esta vez con una enorme aguja en otra extremidad. Hay hasta un reposa-brazos para el individuo, pero nadie se anima a hacer de conejillo de indias.

«Es seguro, pero necesita algunas mejoras. Será mas seguro que un humano, está hecho con ecuaciones robóticas», comenta el ingeniero, y agrega que lleva una cámara incorporada para ayudar a buscar las venas al pinchar.

Fuente: EFE