El pasado miércoles 29 de julio, la Cámara de Representantes de Estados Unidos o conocido popularmente como el Congreso Norteamericano, realizó la audiencia antimonopolio donde se citó a los altos ejecutivos de las cuatros compañías tecnológicas más poderosas (Google, Amazon, Facebook y Apple) y fue larga, tendida y un tanto hostil, si se le puede considerar.

La audiencia duró 5 horas y media, tiempo suficiente para que los congresistas apabullaran con preguntas y cuestionamientos sobre las actitudes que dichas compañías adoptan en el mercado, así como el robo de contenido digital, compra excesiva de otras empresas y realizar actividades depredadoras y de desprestigio con sus competidores.

Los presidentes citados fueron: Mark Zuckerberg de Facebook, Sundar Pichai de Alphabet (matriz de Google), Jeff Bezos; Amazon; y Tim Cook, Apple. Para estos ejecutivos fueron hostiles las preguntas adoptadas por el Congreso de los Estados Unidos.

Otros de los aspectos tratados en la Cámara de Representantes, fueron las entrevistas, correos electrónicos de otras compañías que acusaron a las mencionadas empresas por aplicar medidas monopólicas y además, de robo en material intelectual para potenciar dichos consorcios.

El resultado de la audiencia fue el combate entre medidas de control y antimonopolio, asimismo, el impacto de las grandes compañías tecnológicas en materia de esta legislación.

En opinión de unos de los analistas de la firma Wedbush Securitie, “el argumento monopólico de las cuatro grandes compañías tecnológicas se concentra alrededor de cada plataforma, asfixiando a los demás competidores, recortando el acceso y la oportunidad de impulsar los proyectos. En Washington, parece estar creciendo la nube de la tormenta antimonopolio contra los mayores de la tecnología”.

Con respecto a quién se llevó la peor parte de las cuatro compañías, todo parece indicar que se centraron en Google, debido a las quejas de otras empresas de menor calibre como Genius o Yelp, las cuales acusaron formalmente a Alphabet por manipulación de información y amenaza a los citados consorcios.

En cuanto a Amazon, se les cuestionó una práctica poco profesional al copiar de manera indiscriminadas ciertos productos diseñados por pequeñas compañías y lanzarlas a su staff de artículos en su tienda online.

Facebook, también tuvo su parte, la compañía fundada por Zuckerberg se le cuestionó la compra de dos importantes compañías (WhatsApp e Instagram), además de censurar la ideología conservadora.

El menos cuestionado fue Apple, sólo fue interrogado acerca de su total control en su tienda de aplicaciones (AppStore). Lo que nos hace pensar, que la compañía de Cupertino no domina del todo el ámbito tecnológico acaparado por las otras tres empresas.

Por lo pronto, el escenario fue algo inédito, sillas vacías y los reflectores pasaron a ser las videocámaras desde cada residencia de los magnates, la defensa alegó y respondió lo esperado. Por consiguiente, en los próximos meses podría surgir una ley que regule y controle a las máximas compañías del ámbito tecnológico, aspecto que tocará esperar.