Una caída en la playa produjo una herida en el codo de un niño quien bajo la raspadura aparentemente no peligrosa, trajo consigo en el transcurrir el abultamiento de la parte afectada. Al sajar la cicatriz del niño se observó la aparición de un caracol vivo.

El molusco Littorina Scultulata, hallado en la piel del infante, media alrededor de 4 milímetros de diámetro en el que su color era  marrón oscuro.

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La extraña aparición de este animal ha despertado ciertas interrogantes e hipótesis al respecto, ya que muchos médicos sostienen que el huevecillo de este caracol se incrustó en la herida para luego nacer.

“Estos caracoles son herbívoros y se alimentan principalmente de algas de las rocas en las zonas de marea alta. Como resultado de vivir en este hábitat, a menudo están expuestos al aire y tienen la capacidad de cerrarse sobre superficies firmes con su caparazón y una mucosa pegajosa. Esto les permite conservar el agua y la humedad dentro de su caparazón, evitando así la desecación y la asfixia. Estas características convierten al caracol en un visitante único en el cuerpo humano y parece haber permitido que este organismo sobreviva a pesar del ambiente extremo del huésped” explicaron algunos médicos por intermedio de un estudio publicado en el portal BMJ Case Reports .

Este extraño caso se convierte en el primero en la historia. Probablemente este niño habrá guardado este caracol como recuerdo de sus  travesías en la playa.