El Z8 es uno de los modelos más admirados de BMW. Fabricado entre el año 2000 y el 2003, fue el coche de James Bond en la película El mundo nunca es suficiente, interpretada por Pierce Brosnan. Otro famoso personaje, en este caso de la vida real, que sucumbió a los encantos del deportivo fue Steve Jobs, fundador de Apple.

Lo adquirió en 2000 y, tras pasar por otros dos propietarios, la casa de subastas RM Sothesby’s pone a la venta este ejemplar en una puja que tendrá lugar el 6 de diciembre en Nueva York. Se espera que alcance un precio de entre 300.000 y 400.000 euros.

A pesar de que Jobs no era un fanático de los automóviles, sí le gustaban los vehículos alemanes; de hecho, durante un tiempo también estuvo conduciendo un Mercedes-Benz SL 55 AMG. Al parecer, Larry Ellison, CEO de Oracle, lo convenció para que adquiriera una unidad del descapotable bávaro. El argumento esgrimido fue que este era el coche que mejor ejemplifica el espíritu creativo del genio tecnológico, así como su eslogan publicitario “Piensa diferente”.

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Y es que el Z8 era un modelo distinto dentro de la gama de modelos BMW. Concentraba toda la tecnología punta del momento, pero envuelta con una estética clásica y en cierto punto retro, inspirada en el mítico 507.

El roadster que perteneció a Steve Jobs, con 15.200 millas recorridas (24.465 km), está en perfecto estado de conservación. La tapicería de cuero negro no presenta signos importantes de desgaste, mientras que la carrocería de color plata está impecable. Además, conserva el teléfono disponible en el cofre situado entre los asientos delanteros. Obviamente, no se trataba de un iPhone, ya que este modelo todavía no existía. Era un Motorola Startac, al que el empresario no tenía demasiado aprecio.