Twitter alcanzó uno de sus puntos más bajos tras la proliferación de campañas sucias, noticias falsas, y otro contenido directamente asociado a la política, con especial énfasis en la estadounidense. Algunos perfiles se la pasan escupiendo información, y la primera hipótesis es que son bots programados.

Twitter no está haciendo nada para separar a los usuarios reales de los artificiales, por lo tanto, dos estudiantes de la UC Berkeley decidieron responder con una extensión de Google Chrome llamada Botcheck.me, que evalúa perfiles en un intento por determinar si se trata de un bot o no.

Desde hace tiempo, Twitter abandonó su posición de red social para convertirse en un campo de batalla político. No hay funcionario, dirigente, activista o militante que no posea un perfil allí, a lo que se suma el periodismo encargado de recoger cada cosa que publican. La calidad del mensaje o su veracidad ya no es relevante. La idea es repetirlo hasta el cansancio, llegar a todas partes con él, y ser pasional en el proceso:

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La mecánica de la «posverdad» en su forma más pura. Pero Twitter también habilitó un cambio en las reglas, y es que estos perfiles pueden publicar las 24 horas del día, sin pausa. No es extraño imaginar que una cuenta tenga más de un administrador, sin embargo, hay otro recurso disponible: Los bots.

Lamentablemente, Twitter no realiza ninguna clase de identificación activa que nos permita separar a bots de cuentas reales (tampoco es muy sencillo que digamos), y ahí es cuando interviene Botcheck.me. Se trata de una extensión compatible con Google Chrome desarrollada por los estudiantes de la UC Berkeley Ash Bhat y Rohan Phadte. Aplicando un sistema avanzado de aprendizaje de máquinas, Botcheck.me busca exponer a los bots que distribuyen propaganda política.