Nadie quiere vivir en un mundo en el que al final del día terminemos escupiendo de forma insistente nuestros teléfonos para poder recargarlos, sin embargo, una nueva investigación así los sugiere.

El equipo del Departamento de Informática y Electricidad de la Universidad de Binghamton  ha desarrollado a partir de células de combustibles microbianas: Una batería de papel que se activa con la saliva.

“Hemos desarrollado una biobatería desechable, fácil de usar y portátil que puede generar energía del metabolismo bacteriano…esta batería está lista para funcionar con fluidos corporales humanos, como la saliva, para la generación de energía para otras aplicaciones desechables de baja potencia, como biosensores”, dijo el profesor Sean Choi al equipo de Digital Trends.

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La tecnología puede ser útil en un entorno extremo, como zonas desérticas y condiciones ambientales desafiantes.  Todo lo que necesita es una materia orgánica -como la saliva- para rehidratar y activar las células liofilizadas.Anteriormente hemos visto aplicaciones diseñadas para el diagnóstico de infecciones a través de pequeñas muestras de saliva, o cargar un reloj inteligente con el sudor del usuario, por lo que no es primera vez que se trabaja con sudor y saliva en la tecnología.

Hasta ahora la electricidad bacteriana que se produce no es suficiente para alimentar un teléfono, hasta ahora su fuerza tiene la capacidad de encender una luz LED con una sola gota de saliva, aunque esto no limita a que la tecnología no se expanda en el futuro.

Un artículo que describe los detalles de esta investigación fue publicado recientemente en la revista Advanced Materials Technologies.

Tecnohoy