Un grupo internacional liderado por investigadoras del CONICET logró una imagen detallada de la nebulosa del Cangrejo a través de todo el espectro electromagnético, lo cual abrió la posibilidad a nuevas investigaciones físicas.

En 1054 A.C. astrónomos chinos y árabes vieron la poderosa explosión de una estrella que dio origen a la Nebulosa del Cangrejo, a una distancia de aproximadamente 6.500 años luz de la Tierra, en la constelación de Tauro.

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 Esta nebulosa tiene un diámetro de seis años luz y una velocidad de expansión de hasta 3.000 kilómetros por segundo como resultado de la explosión estelar conocida como supernova se crea un remanente gaseoso que se expande en el medio interestelar por decenas de miles de años. Las supernovas son uno de los fenómenos más energéticos que ocurren en el Universo y dan origen a la diversidad de átomos que existen.

Un grupo internacional de trabajo, liderado por dos investigadoras del CONICET logró producir una imagen más detallada de la Nebulosa del Cangrejo, uno de los restos de supernova más enigmáticos de la Galaxia. Para ello integraron la información proporcionada por diferentes telescopios que cubren casi todo el ancho de banda del espectro electromagnético.

 

 

El equipo fue liderado por Gloria Dubner, investigadora superior del CONICET en el Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE, UBA-CONICET) junto a Gabriela Castelletti, investigadora adjunta del CONICET en el mismo instituto. El trabajo será publicado en la revista Astrophysical Journal.

Los Andes de Argentina