Estar en espacios muy concurridos, viajar en metro o en tren, caminar por una calle muy transitada… y llevarse las manos al bolsillo y que el teléfono haya desaparecido es algo que puede pasarle a cualquiera. En esos momentos la angustia puede impedirnos reaccionar. ¡Tranquilidad! Los profesionales de Wiko, marca europea fabricante de smartphones, ofrecen una serie de pasos a seguir si nos roban el móvil:

  1. Encuentra tu teléfono mediante el Administrador de Dispositivos AndroidTM

El primer paso para descartar un robo es geolocalizar el terminal. Puede que se cayera en alguna parte y no nos hayamos dado cuenta. Mediante la herramienta del Administrador de Dispositivos AndroidTM podrás encontrar con gran precisión la ubicación de tu dispositivo móvil en un ordenador portátil o de sobremesa. Comprueba si la tienes activada en tu smartphone desde Ajustes> Seguridad. Para utilizar esta herramienta sólo tendrás que acceder a ella a través de Internet, mediante el buscador de Google. Entra en el Administrador con tu correo electrónico de Gmail y tu contraseña y, automáticamente, aparecerá una pantalla con la localización de tu teléfono en Google Maps. En la parte superior izquierda de la pantalla aparece un pequeño recuadro que te da opción de hacer sonar el dispositivo, bloquearlo mediante una contraseña o borrar sus datos para que nadie pueda hacer uso de ellos.

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Para que la geolocalización del Administrador de Dispositivos AndroidTM funcione, deberás tener activado el GPS de tu dispositivo, tener registrada una cuenta Google, el móvil ha de estar encendido y tener acceso a Internet mediante datos o WiFi.

  1. Llama a tu número de teléfono

Si no encontramos el móvil mediante el Administrador de Dispositivos AndroidTM, es aconsejable llamar con otro teléfono a nuestro número. Quizá simplemente lo hemos perdido y otra persona lo recoge y nos lo devuelve. Si llamamos y el teléfono está apagado o no da señal, ¡alerta! Las posibilidades de que haya sido robado aumentan.

  1. Consulta el Historial de Localizaciones y comprueba dónde ha estado cada momento

Podrás saber dónde ha estado tu dispositivo en cada momento, Google también dispone de un Historial de Localizaciones. Podrás acceder a él a través de Google Maps, introduciendo tu email y tu contraseña de Gmail para iniciar sesión. Una vez dentro, despliega el menú de herramientas y selecciona “Tu Cronología”, desde la que podrás señalar el año, el mes y el día que quieras. El mapa te señalará con detalle el sitio y el momento en que tu teléfono ha estado a lo largo de ese día.

En la mayoría de los casos, esta función aparece activada por defecto en el terminal. Sin embargo, de no ser así se puede activar en el terminal accediendo a Ajustes > Ubicación > Servicios de Ubicación > Historial de ubicaciones de Google > Permitir.

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  1. Bloquea tu línea telefónica

Si resulta del todo imposible rescatar tu terminal, es conveniente por precaución anular tu línea telefónica para que el “amante de lo ajeno” no pueda hacer llamadas desde tu teléfono o aprovecharse de tus datos. La forma de proceder puede variar según la operadora, por lo que es recomendable consultar este punto con tu compañía. Este paso evitará que otra persona utilice tu tarjeta SIM.

 

  1. Pide a tu operadora que inhabilite tu móvil

Tu operadora también puede proceder a bloquear tu smartphone. Necesitarás aportar tus datos personales, el código IMEI y, en algunas ocasiones, una copia de la denuncia por robo interpuesta. El código IMEI es un número único de 15 o 17 cifras que permite identificar de forma unívoca cualquier terminal. Podemos encontrarlo en la caja del producto o marcando *#06# en el teclado de nuestro terminal. ¡Atención! Los terminales que disponen de DUAL Sim tienen dos IMEI. Una vez que ambos códigos identificativos hayan sido bloqueados, aquel que tenga nuestro teléfono no podrá utilizarlo para llamar ni para navegar por internet con ninguna compañía.

  1. Mantén el teléfono bloqueado y haz copias de seguridad de tu contenido

Preparar el nuevo smartphone que adquieras para que las consecuencias de posibles hurtos en el futuro sean lo menos graves posibles es muy sencillo. En primer lugar, procura mantener el teléfono bloqueado mediante huella digital, PIN, contraseña o patrón para evitar el acceso a tus datos, su desconexión o cambio a valores de fábrica.

Por otro lado, cualquier usuario que tenga un terminal con sistema operativo AndroidTM puede configurar el teléfono para que se lleven a cabo copias de seguridad automáticas del contenido. Estas quedan almacenadas en Google Drive donde podrás acceder mediante tu dirección de correo y contraseña de Gmail.

Para activar las copias de seguridad automáticas en tu teléfono abre Ajustes > Copias de seguridad y restauración > Sí copiar mis datos. En el mismo apartado, si accionas la restauración automática, los ajustes y datos de una app guardados en la copia se restaurarán en cuando te bajes esa misma app en tu nuevo móvil.

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Además, Google ha desarrollado un sistema de protección antirrobo para los terminales con software Android 5.1 en adelante, que impide que cualquiera pueda resetear la información del teléfono sin el permiso del propietario. Esta protección se activa de forma automática desde que introduces tu cuenta Google en la configuración inicial del dispositivo. Cada vez que alguien intente restablecer los ajustes de fábrica en tu teléfono, tendrá que introducir tu email y contraseña de Google.

Pero, sin duda, lo más eficaz para prevenir posibles hurtos es tener el teléfono siempre a buen recaudo, sin exponerlo mucho a la vista de extraños ni guardarlo en bolsillos de fácil acceso para los ladrones. Los smartphones son un objeto goloso para quienes habitúan a quedarse con lo que no les pertenece.

  

 

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