Un equipo de paleontólogos del Museo de Historia Natural de San Diego han encontrado huesos de un mastodonte con unas marcas que parecen hechas por herramientas humanas. El problema es que dichos huesos tienen una antigüedad de unos 130.000 años, lo que supondría que el hombre llegó al continente americano 110.000 años antes de lo que se creía.

Hay que advertir, que el hallazgo ha sido recibido con cierta cautela y escepticismo por gran parte de la comunidad científica. La idea de que tiene que haber un error de algún tipo está bastante extendida, y se apunta a que las marcas se hayan producido de forma natural por algún accidente sin intervención humana.

Pero los autores del descubrimiento, por el momento, defienden su versión. Afirman que, además, la disposición de los huesos lleva a deducir que podrían haber sido apilados para partirlos.

Habrá que estudiar más a fondo estos restos para saber la verdad pero, de momento, han abierto la puerta a una hipótesis que resulta realmente fascinante.

Wired