Samsung Galaxy S8: una enorme pantalla curva con batería a prueba de bombas.

El Samsung Galaxy S8 ya es oficial y responde, como se esperaba, a todas y cada una de las filtraciones que se han ido produciendo durante las últimas semanas. Es una práctica que está alcanzando a todos los fabricantes y que convierten los eventos en una presentación de fecha de lanzamiento, precio y poco más.

Samsung ha apostado por crear dos modelos, de 5,8 y de 6,2 pulgadas de diagonal de pantalla, que estarán disponibles en tres colores (Midnight Black, Orchid Gray y Arctic Silver. se tiene previsto que llegue a la latinoamerica el próximo mes de abril.

Entre sus características, destacan el botón de Home tras la pantalla, el lector de huellas en la parte trasera, la resistencia al agua, el diseño simétrico y, sobre todo, la pantalla de bordes y esquinas redondeadas en formato 2:1, esto es, más larga que las habituales pantallas actuales. Vamos, lo que se había filtrado.

Por eso, probablemente, en las presentaciones no hubo mucha sorpresa. Por parte del equipo de Samsung se podía detectar una sensación entre el orgullo y la inquietud; era algo así como: “mirad lo que hemos hecho” y “esperamos que todo salga bien”. Las ganas (y la necesidad) de que no falle nada en estos nuevos terminales parecen ser las culpables de que el S8 sea un móvil evolutivo más que una gran revolución. No hay gran salto hacia adelante, aunque la “pantalla infinita” hay que verla para apreciarla.

Hace tiempo que los estudios de mercado apuntan que una mayoría creciente del público pide al móvil grandes pantallas y al mismo tiempo un tamaño manejable. La única solución a esa paradoja aparentemente imposible de resolver es reducir los marcos. En el caso del Galaxy S8 la pantalla de curva en los laterales y los bordes se reducen a la mínima expresión en las zonas superior e inferior. Tanto que el botón de inicio ha sido suprimido y se encuentra situado como sensor de presión debajo de la pantalla.

El procesador del Galaxy S8 y S8+ es de 64 bits y 8 núcleos (cuatro a 2,3 Mhz y cuatro a 1,7 Mhz), elaborado con tecnología de 10 nanómetros. La memoria es de 4 GB y el almacenamiento de 64 GB (ampliable a 256 GB).

La cámara trasera tiene unas características similares a la del Galaxy S7: 12 megapíxeles y una apertura muy luminosa, de 1.7. La cámara delantera es de 8 megapíxeles y apertura 1.7. El Galaxy S8 pesa 155 gramos y lleva una batería de 3.000 mAh. El S8+ pesa 173 gramos y su batería es de 3.500 mAh. En ambos casos, los teléfonos disponen también de carga inalámbrica por inducción. El móvil saldrá en tres colores: Midnight Black (negro medianoche), Orchid Gray (gris orquídea) y Artic Silver (plata ártico).